Cierran Salineras de Maras en Peru a los peatones

A partir de junio de 2019, ya no se permitirá a los visitantes caminar entre los estanques de sal en terrazas Maras. Ubicado en el corazón del Valle Sagrado de los Incas, el cañón histórico tiene un legado de ser parte de la economía desde tiempos de los Incas. La sal que se produce naturalmente se drena a través del cañón donde se recoge en estanques, se cosecha y se vende por las familias que manejan sus propias piscinas.

Los visitantes pueden visitar el estacionamiento y el mercado contiguo, donde pueden ver las minas desde arriba. Pero ya no pueden caminar entre las piscinas saladas de las terrazas. Si el tiempo lo permite, puede hacer una corta caminata de 45 minutos cuesta abajo hasta Pichingoto, que se encuentra sobre la entrada de los estanques.

La razón de la prohibición es simple. La sal se cosecha y se vende como un producto básico que ayuda a las familias propietarias de los estanques. Ya sea intencional o accidental, los estanques estaban siendo contaminados con basura, desechos de comida y contaminación humana. En ocasiones, la gente se metía en los estanques, aplastaba los frágiles bordes o caía.

Como resultado de esta interacción humana, la sal se contaminó y dejó de ser apta para el consumo o la venta. Este producto debe ser protegido para mantener los estándares de higiene necesarios para cualquier producto destinado a ser consumido por las personas.

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